Cuando me dispuse a hablar de emprendimiento, no estaba muy segura del rumbo que le daría, ya que normalmente escribo de viajes. Quise abrir un apartado en mi sitio porque este es un tema que me apasiona mucho. Hablar de nuestras metas o sueños es algo que no tocamos con cualquiera, y lo llevamos por dentro como si fuera un pecado, ¡pero no lo es! Hoy quiero invitarte a soñar. ¿Y cuál es tu sueño? ¡Te invito a compartirlo ahora mismo!

Casi nunca nos atrevemos a hablar de nuestros sueños en público. Eso no es lo raro, lo raro es que le dejes ver a otros, lo que sueñas cuando estás a solas en la privacidad de tu habitación. Cuando dejas que tu mente vuele más alto que el Everest y más largo que la Muralla China.

En mi país decimos que: “nunca falta un borracho en una vela”. Cuando las personas, se atreven a hablar de sus sueños, metas u objetivos nunca falta quien venga y le saque una escopeta “mata sueños”. ¡Porque siempre vendrá quien no le importe lo que piensas ni lo que sueñas, siempre! Por eso, no debes permitir que nadie opine de forma destructiva en tus objetivos.

Así que, si igual vas a hacer el ridículo, (según lo que piensan algunas personas); y si siempre vas a ser un fracaso, (según lo que piensan otras); y si NADIE, lo va a hacer por ti, entonces, ¿qué esperas? ¿Por qué esperar a que siga pasando más tiempo? El tiempo es HOY, es AHORA, ¡es YA!

¡Muévete! ¡No estás plantado!

Desde siempre han existido dos tipos de personas, las que van para adelante y las que te impiden que avances. Es una guerra interminable, es un sentimiento de “si tu no avanzas, mejor”. La envidia y la mala sombra, no es algo nuevo. Ha existido desde tiempos remotos.

El único que tiene que creer que puede, eres tú, el único que tiene que ir con todo, eres tú. Solamente tú puedes dar los pasos que se necesitan para alcanzar tus metas, tus sueños, tus ideales, o como quieras llamarle, ¡solamente tú! Pero si crees lo contrario, también es cierto, si crees que no puedes, entonces no podrás. ¡Eso es ley!

Y ya te dije, no eres un árbol, no estás plantado, ¡así que muévete! Pero, si estás plantado, entonces, ¡florece!

¡Lo primero es lo primero, edúcate!

En los tiempos en los que vivimos el método tradicional del “éxito” a mutado mucho. Es decir, hoy por hoy, ya no es cierto que llevar una vida académica que nos permita obtener un título universitario o un doctorado es sinónimo de éxito. Ya no es un título académico por sí mismo el que nos augura el éxito. Aunque tenerlo, tampoco es garantía de éxito. Título universitario no equivale a éxito. Al menos, no por sí solo. Ayuda mucho y muchos lo consideran importante. Pero importante también sería saber ¿cuál es tu definición de éxito?

En la película, “En búsqueda de la felicidad”, (Pursuit of happiness) la cual está basada en hechos reales, deja claro, que nada cae del cielo, pero que hay que luchar con todo para lograr lo que queremos. Sobre todo, queda claro que indiscutiblemente hay que creer en uno mismo. ¿Se dice fácil verdad?  Pero claro, no lo es.

Una pequeña historia.

Fue una conferencia la que me motivó a escribir acerca de esto. En ella, se hablaba de un papá que todo el tiempo le preguntaba a su hijo de 16 años, qué carrera iba a estudiar. Ese, según el expositor, era tema de cada día a la hora de la cena, hasta que un día, el hijo asiste a un partido de fútbol.

Ese preciso día y durante ese partido, supo que quería ser comunicador. Cuando finalmente tuvo la respuesta a la constante pregunta de su padre, se la dijo de una manera firme y determinante: “quiero estudiar Ciencias de la Comunicación”. De momento el padre no le creyó y hasta le pidió que fuera más serio. Y claro, la respuesta fue inminente: “¡es en serio!”. Doce años más tarde, quien daba la charla era el mismo, quien hoy trabaja para un canal de televisión y según sus propias palabras se sigue preparando y estudiando, además de dar conferencias.

El punto es, que no importa que nadie crea en ti. ¡Cree tú en ti mismo! Tal vez no sea de la noche a la mañana, ni de una semana a la otra, ni de un mes al otro, quizá, ni de un año al otro, pero eventualmente, si perseveras, te mantienes firme, constante, y, sobre todo, si no te rindes, en algún momento, lo lograrás. Si trabajas, estudias, te preparas y planificas lo que tanto anhelas, con alegría y mucha emoción, verás que un día, tarde o temprano, se realizará.

¡Defínete! ¿Y cuál es tu sueño?

Es importante que entiendas que no nacemos aprendidos, y que, sin un plan, no llegamos a ninguna parte. Cuando hablo de que no nacemos aprendidos, me refiero a que hay que hacer todo lo posible por conocer y dominar el tema que nos apasiona.

¿Hay algo que realmente te apasione? ¡Sí ya lo tienes bien definido, te felicito! Adelante, trabaja por ello, pero trabaja  de forma inteligente. Cuando ya logras identificarlo, pasas inmediatamente a la acción.

“Un sueño sin un plan es solo un deseo”.

Esta es una mis frases célebres. Digo yo que célebres, porque yo la inventé y me gusta mucho, porque me identifica y al mismo tiempo, me martilla la cabeza, día a día, porque siempre me está empujando a hacer algo por mis sueños. Por eso estoy escribiendo esto. ¡Tal vez, es tonto, pero es mi motivación!

Una vez escuché decir que, si le dedicas tres horas diarias a un tema, al termino de tres años, serás un experto en ese tema. Y la verdad, creo que es cierto. Que el deseo sea tu motivación, y la constancia sea tu motor.

Estructura tu plan.

¿Y cuál es el tuyo? Es importante tener un norte, siempre tenemos que definir una guía. ¿Cómo haremos para ir de A a B, y de B a C? Ahora tenemos la ventaja de que vivimos en una era totalmente tecnológica con la que contamos con internet, ordenador, laptop y móvil o celular. En pocos clics, podemos obtener casi que cualquier tipo de información.

Cuando digo esto, me refiero a herramientas de educación y aprendizaje, entre muchas otras cosas. Tenemos herramientas como YouTube y Google que son simplemente increíbles y claro, también se encuentran en el mercado herramientas enfocadas a la educación que son de pago.

A lo que voy es, a que no hay excusas para echarle mano a todas estas herramientas que están a nuestra disposición a cualquier hora del día o de la noche, y, sobre todo, a considerar el hecho de que muchas de ellas son gratuitas. En la actualidad, casi todo el mundo tiene acceso a un teléfono móvil y a internet. Estas herramientas están ahí para ayudarnos a educarnos en casi cualquier tema.

¡Manos a la obra!

Dicen que, si escribes algo que quieres, toma fuerza y hasta el universo conspira para dártelo. ¡Y yo, lo creo! Es importante que anotes aquello que quieres. Claro, no es solo escribirlo en un papel y engavetarlo, no. Tampoco se trata de que lo escribas y una vez al año saques el papelito y repases lo que habías escrito, tampoco. Se trata de que materialices tu idea para que puedas ir la visualizando y cuando sea también del caso, la puedas cambiar, modificar, o simplemente afinar.

Muchas veces empezamos con una idea y terminamos haciendo otra cosa muy distinta a la idea inicial. Y esto lo digo por experiencia propia. Amo viajar y cada vez que puedo lo hago, pero escribir acerca de mis experiencias de viaje se me hace un poco difícil. Sin embargo, también amo ver videos de cualquier lugar de este mundo, ¡por la simple y sencilla razón de que amo viajar! Solo que tomar acción para desarrollar algo en ese tema me cuesta un poco a pesar de que me apasiona tanto.

¡No lo pienses más!

En síntesis, te sugiero hacer el ejercicio de escribir en un papel aquello que quieres para que vayas materializando tu sueño. Ya sabes, si puedes soñarlo, ¡puedes tenerlo!

Planifica y modifica todo lo que sea necesario. Piensa mucho y analiza muy bien lo que conlleva obtener tu sueño. Busca toda la información del tema, recuerda que, con el tiempo, te puedes convertir en un experto. Ponle acción a tus sueños. ¡No te pases la vida pensando en modo “hubiera”, “si lo hubiera hecho” … ¡no!

Trabaja con tesón y con amor para alcanzarlos. ¡Son tuyos y nadie va a vivir por ti! Y recuerda, si tu no crees en ti nadie lo hará. ¡Pero tampoco le permitas a nadie que te diga que no puedes, porque es tu sueño y tu sueño solamente tú puedes llevarlo a cabo! ¿Y cuál es tu sueño? ¡Te invito a compartirlo ahora mismo! ¡Adelante! ¡No te detengas! ¡El tiempo es hoy!

En este post te traigo tres métodos infalibles para que no tengas excusas y puedas empezar a trabajar en ese sueño que aún no te decides a iniciar.

Si llegaste hasta aquí...

¡Mil gracias por leerme! Espero que este post de ¿Y cuál es tu sueño? ¡Te invito a compartirlo ahora mismo! te de alguna luz en el camino de tu emprendimiento. Si tienes alguna inquietud con relación a este tema, no dudes en dejarme un comentario en la parte de abajo. 

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Categorías: Emprendimiento

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